Qué bonita,
te piropeo a la mañana,
el sol aún tibio
llenándote
de luz y alegría.
Qué bonita,
te descubro a media tarde,
en un rincón te sonrío
y eres toda tú
que me gustas.
Qué bonita,
te digo y se cierra la noche,
la luna rasgada
frente a la alcoba.
Sí, bonita,
como un chiquillo
que estrena habitación,
no busco ni pretendo,
ya he hallado.