No quiero
molestar a las sombras
ni a los silencios,
me muevo
rápido y sinuoso
por el pasillo a oscuras.
Es como si
te sintiera ya dormida
y no quisiera despertarte.
Luego
al alba,
llena ya de luz y alegría
te canturreo toda,
te voy saludando
cada esquina,
y me dejo abrazar
por tu sonrisa de buenos días.